- Limpiar y trocear los pollos
- Calentar 10 cucharadas de aceite, dorar ligeramente la cebolla y añadir los tomates pelados, sin semillas y troceados.
- Sofreír unos minutos y agregar los trozos de pollo.
- Rehogar todo junto
- Cuando los pollos empiecen a tomar color, regar con el vino, cocer a fuego suave hasta que estén tiernos, salas ligeramente a mitad de la cocción y entonces agregar la salsa con un poco de maicena disuelta en agua fría.
CONSEJO PRÁCTICO:
Acompañar de arroz blanco salteado en mantequilla.